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Por: Isidoro Valenzuela Morales

Se da en todos los niveles de representación popular, trátese de los Senadores, Diputados federales, Diputados locales y Regidores de los ayuntamientos; la discrecionalidad en la asistencia y en la nula o escasa participación en la aportación de los asuntos a tratar.

En el caso de las “camaritas” que integran regidores en los municipios, que bien puede tomarse como reflejo de lo que sucede en los demás niveles de representación de la sociedad, los retardos y las ausencias de los citados representantes ciudadanos son muy frecuentes, pero lo más delicado es que muchos llegan a estos puestos sin la capacidad ni la intención de proponer y debatir las demandas más sentidas de sus representados.

Son totalmente indiferentes al sentir de la sociedad y solo los anima el ingreso que van a recibir mes a mes, aunque no hagan el trabajo que les corresponde hacer. Tomando como referencia a los regidores de Guasave, su ingreso nominal es de 47 mil pesos por mes, más gastos de “representación” y lo que logran “negociar” en el transcurso de su periodo.

En cada región de los municipios hay problemas que requieren atención, hay demandas añejas, exigencias de muchos años que han sido ignoradas por completo por quienes debieran plantearlas ante las instancias de las que forman parte, como es el caso de los Cabildos, pero la indiferencia de los regidores hace que permanezcan olvidados.

No se trata de medir con el mismo rasero a todos, pues hay quienes en realidad se esfuerzan por hacer bien su trabajo; se trata de algunos de estos dizque “representantes populares” que pasan sin pena ni gloria por su cargo, y a lo más que llegan es a fungir como simples “levantadedos”.

Viene lo anterior a colación por lo que sucedió en Guasave durante la sesión ordinaria de Cabildo #77, programada para las 10:00 de la mañana de hoy  sábado 19 de Noviembre, donde se discutiría el informe del Secretario del Ayuntamiento y la presentación del Presupuesto de Ingresos para el ejercicio fiscal 2017, al cual solo asistió puntualmente el regidor del PT, Enrique Soto Escalante, y por la ausencia del resto, se debió cancelar y convocar para una hora y media después.

Ante este comportamiento queda evidenciado que no son tan necesarios algunos de los “representantes populares” y bien se puede reducir su número en el Cabildo local, propuesta que pudiera extenderse hacia los Congresos de los estados y a nivel federal en la Cámara baja, las de los diputados federales, y en la cámara alta, la de los Senadores, pues en todos los niveles se están dando inasistencias y hay quienes no hacen ninguna aportación de propuestas y solo se la pasan durmiendo, levantando su mano para apoyar lo que ni siquiera verifican y muchas veces es en perjuicio de aquellos a quienes presumen representar.

O ya son demasiados los representantes del pueblo y por ello se acumulan demasiadas propuestas para su análisis en las cámaras legislativas, incluyendo la de los regidores, o dos, simplemente los que llegan a estos puestos no sienten responsabilidad hacia los ciudadanos de donde provienen, porque llegaron gracias a compromisos de partido y no porque sean líderes de verdad en sus comunidades.

Así las cosas, se entiende que su representación no es popular, sino partidista y responden a los intereses de su partido o al de su grupo, y así trabajan.

Por otro lado, están negociando muchas cosas en lo oscurito, donde obviamente les conviene estar y llegan desde muy temprano, como aquella sesión en la que acordaron aprobar lo del adeudo al IMSS, donde afloró que se beneficiaron con un depósito de 100 mil pesos. Y se trata solo del Cabildo municipal, ¿Qué será a los demás niveles?.

La percepción que tiene la ciudadanía de la labor que realizan es decepcionante. Claro, con sus muy escasas excepciones, porque, aunque son los menos los que se esfuerzan por cumplir su función, no puede negárseles este mérito.

Que se trata de aplicar este reclamo a los representantes de un solo partido, no, es parejo el asunto; en todos se cuecen habas y tienen que exigir más de ellos. Si están haciendo su trabajo, que se esfuercen por hacer más, la sociedad se los agradecerá, se los reconocerá o simplemente la historia se los reclamará.

La sociedad requiere representantes que se comprometen con la defensa de sus demandas y no que atiendan sus caprichos personales o los intereses de su grupo y los de su partido.

Así las cosas, y ante la crisis económica que amenaza a todo el país, ha llegado el momento de hacer ajustes en las finanzas nacionales y entrar en un programa de austeridad en todos los niveles de gobierno, por lo que bien podría pensarse en reducir el número de representantes en los Cabildos municipales, en los Congresos de los estados, en la Cámara de Diputados y en la de Senadores, donde evidentemente hay una sobre representación del pueblo. Con solo el 10 por ciento de representantes sería más que suficiente para tomar decisiones en bien de los mexicanos en todos los tres niveles, federal, estatal y municipal.

Simultáneamente debe cerrarse todos los huecos por donde se están fugando miles de millones de pesos que van a parar a manos de los mismos representantes y a sus partidos u organizaciones. Si hay una emergencia nacional y se debe invitar a que haya austeridad, el buen juez por su casa empieza; el gobierno debe poner la muestra.

En el caso del Cabildo Guasavense, bien podrían seleccionarse cinco representantes de los sectores productivos para que integren un Cabildo Honorífico, con lo que se ahorrarían muchos cientos de miles de pesos al año. Digo.

 

 

 

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