La muerte del Doctor Píndaro Álvarez Ruiz, reconocido científico y catedrático del CIDIIR-IPN, no fue un accidente, sino una tragedia anunciada, denunciaron de manera contundente sus compañeros, amigos y ciudadanos, quienes se manifestaron en el lugar del socavón de la avenida Juan Carrasco, sitio donde el académico perdió la vida.
En una manifestación pacífica, compañeros del CIDIIR y ciudadanos acudieron al punto del accidente con velas encendidas y coronas florales, como símbolo de luto y protesta, para exigir a las autoridades que actúen de inmediato y asuman su responsabilidad ante una omisión que cobró una vida.
Los manifestantes señalaron con firmeza la negligencia del gobierno municipal, Protección Civil y las dependencias responsables de la seguridad urbana, quienes durante más de seis meses permitieron que un socavón permaneciera abierto, sin cierre de vialidad, sin iluminación adecuada y con una señalización mínima e ineficaz.
“La oscuridad, la falta de medidas reales y la indiferencia oficial provocaron que cualquier persona pudiera caer directamente al socavón. Hoy fue el doctor Píndaro; mañana puede ser cualquiera de nosotros”, expresaron.
Los compañeros del científico calificaron como indignante que, tras la tragedia, no exista una postura oficial clara, una disculpa pública ni una investigación transparente, y que la única respuesta haya sido colocar barriles y cintas, medidas que no garantizan la seguridad de la ciudadanía.
Asimismo, rechazaron versiones difundidas en algunos medios de comunicación y autoridades oficiales que intentaron culpar a la víctima sin pruebas, aclarando que no se practicó ningún examen y que, al momento del accidente, la prioridad médica fue salvarle la vida.
“El doctor Píndaro Álvarez Ruiz era un científico ejemplar, un padre de familia, un amigo y un formador de generaciones. Su muerte deja un vacío irreparable en Guasave y en la comunidad científica. Esta pérdida tiene responsables”, subrayaron.
Finalmente, hicieron un llamado a la sociedad a no normalizar la negligencia, a unirse y exigir calles seguras, dejando en claro que no se trata de un tema político, sino de una exigencia ciudadana de justicia, respeto y acciones inmediatas.
“Hoy encendimos velas por el doctor Píndaro; mañana no queremos encenderlas por nadie más”.


