El parque lineal San Joachin, uno de los espacios públicos más representativos y concurridos de Guasave, se encuentra en franco deterioro ante la indiferencia total del Ayuntamiento, que ha permitido que el daño avance sin aplicar siquiera el mantenimiento más básico.
De manera progresiva, el adoquín de la amplia explanada ha comenzado a hundirse. Losas completas se han levantado, otras presentan fracturas visibles y el desnivel del suelo es cada vez más evidente, representando un riesgo constante para quienes transitan diariamente por el lugar.
Ciudadanos que utilizan este espacio para caminar, ejercitarse o convivir han levantado la voz para denunciar el abandono en el que se encuentra el parque, lamentando que las autoridades municipales no se preocupen “ni tantito” por conservar un área que fue diseñada para el esparcimiento y la convivencia familiar.
A pesar de ser un punto emblemático de la ciudad, no se observan acciones de reparación, rehabilitación ni prevención, lo que deja en evidencia la falta de interés del gobierno municipal por mantener en condiciones dignas los espacios públicos.
A esta problemática se suma la situación de los juegos infantiles, los cuales están siendo robados y vandalizados ante la falta total de vigilancia policiaca.
Padres de familia denuncian que, poco a poco, el área infantil ha sido desmantelada sin que ninguna autoridad intervenga, dejando a los niños sin un espacio seguro para jugar.
Vecinos y usuarios coinciden en que el deterioro no es reciente, sino consecuencia directa de la omisión y la falta de mantenimiento, situación que poco a poco está acabando con los pocos espacios bonitos que aún tiene Guasave.
“El problema no es que el parque se esté dañando, el problema es que nadie hace nada”, expresaron los denunciantes, quienes cuestionan en qué se están invirtiendo los recursos públicos mientras los espacios de recreación se vienen abajo.
El abandono del parque lineal San Joachin es una muestra más de la desatención del Ayuntamiento de Guasave hacia las necesidades reales de la ciudadanía, que observa cómo sus áreas públicas se deterioran, se hunden y son saqueadas sin que exista voluntad para conservarlas.



