En medio de tensiones internas y acusaciones de maltrato laboral, el Ayuntamiento de Guasave volvió a cimbrarse con la destitución de funcionarios clave de la administración que encabeza la alcaldesa Cecilia Ramírez.
La primera en alzar la voz fue Justina Alicia Verdugo, quien hasta ayer se desempeñaba como directora de Promoción Social. La exfuncionaria aseguró que su despido la tomó por sorpresa y dejó entrever que detrás de la decisión existen más intereses políticos que razones de desempeño.
Pero este no es el único movimiento en la estructura municipal. El maestro Eistein Cervantes, director de Educación, fue despedido hace dos semanas, en un silencio sepulcral que pocos se atrevieron a cuestionar en su momento. Su salida pasó inadvertida, hasta ahora que otra cabeza más rueda en la misma dirección.
En el centro de la polémica está la profesora Laura Estela Estrada Herrera, directora general de Educación y Promoción Social, señalada por empleados municipales de incurrir en maltrato laboral y abuso de autoridad.
Los despidos son interpretados dentro y fuera del Ayuntamiento como ajustes políticos disfrazados de decisiones administrativas, mientras la inconformidad crece entre trabajadores que acusan un clima de hostigamiento.
La ciudadanía y los empleados exigen que la alcaldesa Ramírez dé explicaciones claras: ¿se trata de limpiar la casa o de reacomodos políticos para proteger a ciertos perfiles?
Por lo pronto, lo que queda en evidencia es que en Guasave las rencillas políticas están dictando el rumbo del gobierno municipal, y el costo lo pagan los propios funcionarios.


