Ante las condiciones actuales de humedad en los suelos y la limitada disponibilidad de agua, el dirigente del Módulo de Riego Guasave, Modesto López Leal, informó que los productores aprovecharán al máximo la humedad residual para reducir costos y optimizar recursos durante el ciclo agrícola otoño-invierno.
Explicó que las lluvias recientes representan una oportunidad importante para sembrar sin necesidad de aplicar riegos tempranos, lo que genera ahorro de agua, tiempo y dinero.
“Principalmente lo que tenemos que hacer es aprovechar las humedades que tenemos gratis en los suelos; eso nos ahorra una gran cantidad de agua, tiempo y dinero”, señaló.
López Leal adelantó que la mayoría de los productores sembrarán maíz, cultivo que ofrece mayor certidumbre económica, pues garantiza al menos la recuperación de la inversión.
También destacó que el garbanzo se perfila como una buena alternativa, ya que demanda poca agua y puede desarrollarse con la humedad de la lluvia, e incluso de manera temporal.
El dirigente del módulo Guasave indicó que las siembras de maíz ya iniciaron y se espera que para finales de noviembre la superficie aprovechable esté totalmente establecida.
“Estamos arrancando este ciclo en mejores condiciones que los dos anteriores, y con la experiencia de haber enfrentado tiempos difíciles. Ahora sabemos qué estrategias aplicar para cuidar los volúmenes de agua”, subrayó.
En cuanto al uso responsable del agua, recordó que el módulo mantiene multas que van desde 5 mil hasta 20 mil pesos por desperdicio o robo del vital líquido, medida que ha permitido mejorar el control en un 95 por ciento.
“Estas sanciones no se aplican con el afán de lucrar, sino de poner orden. Se utiliza criterio: se evalúa si el derrame fue por descuido, exceso de agua o filtración. Pero la realidad es que las multas fueron efectivas y ayudaron a evitar que el problema creciera”, enfatizó.
Finalmente, López Leal hizo un llamado a los agricultores a regar como si nunca tuviéramos agua, pues la naturaleza ha dejado claro que este recurso ya no abunda. “Vale más tener el agua almacenada en las presas que desperdiciarla en los drenes o en el mar”, concluyó.


