Familiares de un paciente internado desde hace más de ocho meses en la clínica 32 del IMSS en Guasave denunciaron una grave falta de atención médica, negligencia institucional y condiciones insalubres dentro del hospital.
Se trata de Ernesto Cervantes, de 56 años, quien permanece hospitalizado en el tercer piso sin recibir un diagnóstico ni tratamiento efectivo para su problema en la columna. De acuerdo con sus familiares, en todo este tiempo únicamente ha sido sometido a estudios repetitivos como al menos cinco resonancias sin que exista una solución concreta a su padecimiento.
“Nos dan largas, puras contrarreferencias, pero no hay solución. Ocho meses y no le han hecho nada”, denunció su hermana, quien ha permanecido a su lado desde agosto, sin poder regresar con su familia en Tijuana.
La situación, aseguran, no solo refleja abandono médico, sino también un entorno indigno: el tercer piso del hospital carece de agua y los baños no funcionan desde hace varios días, obligando a los familiares a trasladar al paciente cargando hasta otros niveles para cubrir sus necesidades básicas.
Además, señalaron que el paciente ha sufrido dolor constante sin atención adecuada, y apenas recientemente comenzó a recibir antibióticos, pese al evidente deterioro de su salud.
Los denunciantes enfatizaron que, aunque reconocen el esfuerzo del personal médico y de enfermería, la falta de respuesta por parte de las autoridades y la burocracia interna han impedido una atención oportuna, incluso para gestionar un traslado a otras ciudades como Los Mochis u Obregón.
“Es desgastante, es inhumano. No es posible que en ocho meses no haya una sola solución ni una cita concreta”, expresaron.
El caso evidencia una crisis en la atención hospitalaria del IMSS en Guasave, donde la falta de condiciones básicas y la tardanza en los procesos médicos ponen en riesgo la vida de los pacientes, mientras las autoridades de salud permanecen omisas ante una problemática urgente.



