Tras una declaración del presidente del módulo de riego Guasave, Modesto López Leal, Sinaloa dejó de sembrar y cosechar más de 4 millones de toneladas de maíz en el presente ciclo agrícola, una caída histórica que afectó gravemente la economía del campo, especialmente en municipios como Guasave. La disminución se debió principalmente a la escasez de agua en las presas, que obligó a los productores a cambiar de cultivo, ya que el maíz es uno de los que más demanda hídrica tiene.
La baja producción coincidió con un fuerte ingreso de maíz importado desde Estados Unidos y Brasil, lo que provocó el desplome del precio en el mercado nacional. Los compradores optaron por el grano extranjero debido a su bajo costo, lo que dejó en desventaja al maíz sinaloense, cuyo proceso de producción representa mayores gastos.
“El maíz de Estados Unidos y de Brasil hizo mucho daño a la comercialización de aquí del estado, ya que el precio está mucho más bajo que el maíz de aquí de Sinaloa, entonces, al importar maíz del extranjero, pues lo que fue que tumbaron el precio aquí del estado de Sinaloa” señaló Modesto López
La diferencia de precios ha sido notoria, ya que el mercado internacional, particularmente la Bolsa de Chicago, marcaba precios alrededor de los 4,800 pesos por tonelada, mientras que en Sinaloa se esperaba un mínimo de 5,800. Esta caída en los ingresos ha repercutido directamente en los bolsillos de los agricultores.
A nivel estatal, se ha señalado que las políticas de importación deben ser revisadas, ya que el ingreso de grano extranjero afecta seriamente a los productores nacionales. No es la primera vez que sucede con el maíz, pero este año, combinado con la crisis hídrica, el golpe ha sido doble para el campo sinaloense.


