El bulevar Benito Juárez vuelve a colapsar. Esta vez, un nuevo socavón apareció entre la avenida Heriberto Valdez y el bulevar Juan S. Millán, las losas de concreto están fracturas y prácticamente en el vacío, evidenciando una problemática que ya es constante y, peor aún, ignorada.
No es un hecho aislado. Son cada vez más los hundimientos que surgen en distintos puntos de la ciudad, poniendo en riesgo a conductores, peatones y familias enteras. La historia se repite: calles dañadas, falta de señalamiento y una reacción tardía cuando la hay por parte de las autoridades municipales.
La situación refleja una preocupante falta de mantenimiento y prevención. No se trata solo de un bache más, sino de un síntoma claro del deterioro de la infraestructura urbana y de la ausencia de acciones contundentes para atenderlo de raíz.
Mientras los socavones siguen apareciendo, la ciudadanía enfrenta las consecuencias: daños materiales, riesgos de accidentes y una creciente molestia social.
La pregunta es directa: ¿cuántos hundimientos más tienen que surgir para que el Ayuntamiento actúe de manera seria y efectiva?


