Guasave enfrenta un deterioro urbano alarmante mientras las autoridades municipales permanecen en la inacción. Calles llenas de baches, drenajes colapsados, parques en total abandono y fuentes públicas que antes eran atractivos visuales de la ciudad hoy lucen sucias, llenas de lama, sin agua o completamente inservibles.
A este panorama se suman las constantes fugas de agua potable y la aparición de socavones que ponen en riesgo a peatones y automovilistas, evidenciando la falta de mantenimiento y planeación.
En muchos casos, las propias reparaciones realizadas por la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guasave (JUMAPAG) terminan agravando el problema, pues dejan zanjas abiertas, escombros y calles destruidas sin señalización alguna, sin importar el peligro que esto representa para la ciudadanía.
Mientras Guasave se cae a pedazos, el Ayuntamiento parece concentrarse únicamente en realizar eventos públicos donde solo acuden a tomarse la foto, sin atender las necesidades reales de la población.
La ciudad se hunde literal y figuradamente por la negligencia de un gobierno municipal más preocupado por la imagen que por cumplir con su responsabilidad.
La exigencia ciudadana es clara: menos simulación y más trabajo. Guasave no necesita actos protocolarios, necesita soluciones urgentes antes de que el abandono siga cobrando factura.


