Por: Selene Ojeda
Cuando los intereses políticos están de por medio, hasta los antagonismos se olvidan y las sonrisas fingidas en reuniones “amistosas” o de “trabajo” salen a relucir, así como los abrazos y las fotos para las redes sociales y la prensa, este es el escenario frecuente en Sinaloa a menos de tres meses del inicio del proceso electoral 2017-2018 que por primera vez será estatal y federal.
Los actores políticos de todos los partidos se reúnen con mayor frecuencia, y ni se diga de los militantes del mismo partido, que aunque pertenezcan a grupos diferentes o sus padrinos no sean los mismos, hacen su mayor esfuerzo por parecer amigos o aliados.
Es de todos conocido que los diputados locales quisieran ser presidentes municipales, los federales, senadores, otros tantos buscarán la reelección, en fin, el clásico “chapulinismo” al cien y ante esta panorámica política, todos quieren unirse y ver por sus municipios, distritos o por su estado en general, todo con tal de seguir en la palestra política y la mirada de los medios y ciudadanos.
En lo que respecta a Salvador Alvarado nunca se había dado el caso de que el presidente en funciones se reuniera con el ex que le entregó el cargo, y menos cuando entre ambos no existe precisamente una amistad, porque en las reglas no escritas de la política, el que sale se dedica a lo suyo y deja al que entra lo que corresponda.
Pero la exalcadesa Liliana Cárdenas Valenzuela, vocal ejecutiva de la Ceapas, y quien dejó obras relevantes en ejecución, ha optado por regresar al municipio a platicar de sus gestiones y los proyectos que se autorizaron durante su trienio y aun cuando invita al presidente Carlo Mario Ortiz Sánchez, esto no es frecuente ni está ocurriendo en el resto de los municipios, al menos no en los de la región del Évora.
Cuando Gonzalo Camacho Angulo dejó la presidencia municipal alvaradense y también obras en funciones, era invitado especial del entonces gobernador Mario López a las inauguraciones, pero sólo como exalcalde y parte del público, no acudía a lucirse ni muchos menos a hablar de éstas y presumirlas, a Liliana no le hubiese agradado mucho.
Pero debido a que 2018 es año electoral, todos van a aprovechar las fiestas, las fechas importantes y sin descanso alguno no dejarán de hacer presencia donde convenga, no es un secreto que Cárdenas Valenzuela está muy interesada en buscar una de las candidaturas del PRI a la Senaduría, que obvio de las dos que le corresponden a la entidad, una será para una mujer, pero todo apunta que la decisión beneficiará a la diputada federal mocoritense, Gloria Himelda Félix Niebla, quien hablando de trabajo político y puestos de elección popular, no hay nada qué discutirle.
Finalmente. De alguna manera, Liliana conserva cierto nivel de poder por su parentesco con David López Gutiérrez y quizá porque está en las simpatías del gobernador Quirino Ordaz, quien tuvo a bien otorgarle la vocalía ejecutiva de la Ceapas sin tener experiencia alguna, además algunos integrantes de su grupo político han accedido a posiciones de mediano nivel, como su esposo Ricardo Romero Peña, su secretario del Ayuntamiento, Marco Antonio López González, la extesorera Isela Angulo Payán y más recientemente, Nélida Leticia Gaxiola, que fungiera como directora de Acción Social.


