Por: Isidoro Valenzuela

La jornada electoral de este 5 de junio inició sin mayores problemas, a excepción del relajamiento en las casillas donde no había quien observara de manera específica la portación de celulares, con los que se pudieran tomar fotografías y así facilitar la compra de votos por los partidos participantes, quienes de esa manera se aseguran de que el voto que están pagando a algunos ciudadanos sea depositado y beneficie al candidato que les están indicando.

El intento por legalizar el uso de cámaras por parte de los votantes para tomar fotografías a sus boletas, y que fue rápidamente rechazado por algunos candidatos de oposición al PRI, tenía como fin asegurarse de que no les harían trampa algunos ciudadanos que en procesos anteriores negociaron su voto a cambio de dinero, pero favorecieron a otros candidatos, lo que se reflejaba en las urnas al contabilizar las boletas.

La presunta compra de votos trascendió entre los electores este año. Algunos “arreadores” abiertamente se disponían a conectarlos con quienes fueron comisionados para “amarrar” esos votos, a precio de 500, de 1000 y hasta 1,500.00 pesos, según la exigencia del votante.

Representantes de esta casa editorial presenciaron este tipo de transacciones que se hacían a plena luz del día y sin recato en algunos municipios de Sinaloa, como El Rosario y Guasave.

 Hasta pasado el mediodía no había reporte de anormalidades por parte de los representantes de los partidos políticos, ni de los candidatos, quienes salieron a votar en sus respectivas casillas.

Poco a poco se acercaban los votantes a depositar su sufragio. En algunos casos fueron cambiadas las casillas de su lugar habitual, por ejemplo la 2115, que se instalaba en otros procesos en un negocio de pollos asados por el Boulevard 16 de Septiembre, y esta vez se instaló en un plantel universitario cercano.

Los partidos políticos de oposición desconfían del resultado que arrojen las zonas donde no pudieron hacer campaña por supuestas amenazas de gente armada que les sentenció que en estos lugares solamente entrarían los candidatos del PRI a hacer proselitismo, lo cual fue señalado por representantes del Partido Sinaloense, uno de los principales competidores que enfrenta el PRI en Guasave.

Este temor incluye el que se “embaracen” las urnas con boletas por encima de la cantidad de votantes o que la totalidad las marquen a favor de los candidatos del PRI. 

 

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