Con profunda devoción y un sentimiento de unidad comunitaria, cientos de feligreses se dieron cita para participar en la tradicional peregrinación en honor a Nuestra Señora del Rosario, patrona de los guasavenses.
Desde tempranas horas, familias enteras, jóvenes, adultos mayores y personas con capacidades diferentes se reunieron para acompañar la imagen sagrada por las principales calles del municipio.
El recorrido estuvo marcado por muestras de fe y agradecimiento. Algunos peregrinos caminaron descalzos o vestidos con atuendos especiales como parte del cumplimiento de mandas y promesas hechas a la Virgen, mientras que otros avanzaron con el corazón lleno de emoción, pidiendo por salud, bienestar y la realización de sus anhelos más profundos.
A lo largo del trayecto se respiró un ambiente de respeto, espiritualidad y unión, recordando la importancia de esta tradición que año con año fortalece el vínculo entre la comunidad guasavense y su patrona.
La peregrinación no solo representa un acto religioso, sino también una manifestación de esperanza colectiva y una expresión viva de la identidad local.
Con cada paso, los fieles reafirmaron su fe, convirtiendo la jornada en un emotivo encuentro espiritual que deja huella en el corazón de Guasave.


