Cortesía de: Marco Antonio Borboa Trasviña, Cronista Municipal de Guasave
A partir de 1968, don Martín Vega Borquez y otros guasavenses se dieron a la tarea de establecer una sede de la Cruz Roja en Guasave, pensando en la necesidad del municipio y de su futuro crecimiento. Las gestiones se hicieron en la sede nacional en la capital de la República y fue en el año de 1970 que Guasave tuvo por fin la presencia de esta noble institución, instalándose en la esquina por las calles Teófilo Noris y Juan Carrasco, siendo en el año de 1973 cuando cambió su ubicación a donde actualmente ofrece sus servicios, por la calle Dr. De la Torre y del bulevar Central.
Nos comenta Joaquín Rubio Gonzalez, gran guasavense distinguido en el área de la música, que él fue de los primeros socorristas, junto con Candelario Ontiveros que vende sabrosos y especiales tacos de carne asada, también estaban a la primera hora de la Cruz Roja en Guasave, Rubén Flores Ovalle, Felipe de Jesús Arce, Jorge Silva, José Juan González, Ramón Inzunza Parra y Maximino Montes, este último, oriundo de Cd. Obregón, fue enviado a la ciudad de México a capacitarse en salvamento acuático y de alta montaña, después el replicaba el curso a los demás socorristas. Como no había donde escalar, practicaban en las casas más altas o en los árboles simulando rescatar a alguien.
Joaquín Rubio y Candelario Ontiveros, estaban realizando su servicio militar y se les trasladó a la Cruz Roja, para que ahí completaran su servicio para liberarles la cartilla militar. En sus primeros años, los socorristas no tenían mucha capacitación, eran más bien empíricos, pero fueron aprendiendo con la ayuda del Dr. Carlos Castillo que llegó de Guadalajara, así como también del doctor Gilberto López Zepeda, que siempre estuvieron dispuestos a ofrecer sus servicios a esta Institución de Asistencia Privada.
Mención especial merece el Dr. Enrique Vergara Garza, que por casi 40 años fue médico voluntario de Cruz Roja al momento que se le requería, el cual tenía un alto espíritu de servicio como los doctores antes mencionados. Se distinguió también el Dr. Vergara por ser médico legista por casi 4 décadas.
Para los primeros socorristas mencionados, fue una bonita experiencia, era un orgullo portar el uniforme que ellos mismos compraban y hasta de su bolsa sacaban para comprar algún material de curación que no se tenía. Ya no les importaba tanto la liberación del servicio militar, ellos se sentían parte de la noble institución.
En Guasave, era una novedad las ambulancias y toda la gente estaba atenta al sonido de las mismas y de lo que había ocurrido. Dice Joaquín, que cuando llegaba a su casa, había mucha gente esperando para preguntar qué había sucedido y que hasta el periodista don Ramón Hernández Rubio, decía, estos carajos socorristas me echan a perder mis noticias, porque cuando salía el periódico ya todo mundo sabía lo acontecido en el caso de algún accidente, por ejemplo. Otra situación que hacían los primeros socorristas, era que cuando alguien se desmayaba, iban y lo atendían y ya alivianado lo llevaban a su domicilio con las torretas puestas, siendo todo un espectáculo.
La primera ambulancia que tuvo Cruz Roja Guasave fue una Fargo modelo 1947, que Cruz Roja Culiacán había prestado, después se compraron dos más en Estados Unidos, una nueva y otra seminueva.
El primer presidente del Patronato de Cruz Roja Guasave fue Guillermo Cota Rivera y el segundo Martín Vega Bórquez. Actualmente y desde hace más de una década no se llama patronato, sino Consejo Directivo, siendo su actual presidente Jesús Eucario Ortiz Castro.
La coordinadora administrativa de Cruz Roja Guasave, Liliana Vega Sañudo, señala que ya no se les dice socorristas, sino paramédicos, para ello se fundó en 2004 la Escuela de Paramédicos siendo una de las 6 escuelas en Sinaloa, para cursar la carrera técnica en urgencias médicas, así que, a las ambulancias suben únicamente paramédicos muy capacitados. A la fecha han egresado 28 generaciones de paramédicos, aunque también hay voluntarios para determinadas actividades como entrega de despensas y salidas a comunidades.
Cruz Roja no recibe recursos de ningún nivel de gobierno, se sostiene con la cooperación de la gente, por eso existen cuotas de recuperación de acuerdo al servicio requerido, desde consultas y otros servicios.
En esta institución auxilia a las personas en situación de vulnerabilidad como personas infartadas, no exclusivamente por un accidente automovilístico.
La coordinadora administrativa recalca la necesidad de hacer más conciencia, porque no es gratis, pues de serlo así, no tendrían la posibilidad de ofrecer muchos servicios a la comunidad.
El lema de Cruz Roja es “SEAMOS TODOS HERMANOS”.


