A pesar de que durante todo el año se pueden observar pedigüeños en la ciudad de Guasave, con la llegada de las fechas decembrinas esta red de personas aumenta, tanto que ya no solo son migrantes quienes se dedican a esta actividad, si no también personas de nuestro país haciéndose pasar por migrantes para obtener una moneda a cambio.
En esta red de personas incluyen a adultos, jóvenes e incluso a niños y niñas a quienes los usan de gancho para que los conductores se compadezcan y les den dinero.
Pues parece ser que con el movimiento de la economía que se aproxima por el pago de aguinaldos y prestaciones de los trabajadores por acercarse las fechas decembrinas, es que este tipo de mendígos se observan de nueva cuenta y más frecuentemente en las calles de Guasave.
Si bien es cierto el origen de esta red de personas se desconoce, no se sabe si los maneja alguien o si ellos se encuentran en cada cruce de la ciudad por voluntad propia o necesidad, sin embargo, lo lamentable es como exponen a menores de edad de ser arrollados por alguna unidad, sufriendo frio y estando a deshoras en estos lugares.
Lamentablemente nos hemos encontrado con que hacerse pasar por migrante y dedicarse a pedir en las esquinas es redituable para quien lo hace, pues el dato que se tiene es que pidiendo limosna durante cinco horas en un solo día les reditúa hasta mil pesos, razón por la que cada vez más personas se dedican a esta actividad.
Esta situación es compleja ya que la mendicidad lleva a otras situaciones, igualmente delicadas, como es el consumo de las sustancias ilícitas, algo que ya se ha detectado en nuestro municipio y razón por la que se debe de trabajar de la mano con las autoridades.
Es por ello que se hace un llamado a las autoridades correspondientes para que volteen a ver este problema social que desde hace años se presenta en Guasave.


