En una verdadera bomba de tiempo se han convertido los cilindros viejos de gas que varias empresas distribuidoras entregan diariamente en los domicilios, bajo el riesgo de sufrir una desgracia por las fugas constantes del LP.
En la estación de Bomberos de Guasave, son constantes las llamadas de auxilio que reciben a causa de las fugas de gas, donde lamentablemente, algunas compañías vendedoras no se hacen responsables por las malas condiciones de sus cilindros.
Cilindros viejos, podridos, caducados pero pintados por su exterior, son los que entregan en los domicilios particulares, lamentablemente, Guasave ha sido escenario de trágicos accidentes y muertes por las fugas del gas LP.
Pero es preciso mencionar, que también existen casos donde las familias acuden a los centros expendedores a rellenar sus cilindros, a sabiendas que están viejos y oxidados poniendo en riesgo a todos en su casa y a su propio patrimonio.
Es necesario y urgente, que se implemente por parte de las empresas gaseras en coparticipación del gobierno, un programa doméstico para la renovación de los cilindros.
Que todos aquellos cilindros que estén podridos y caducados en los hogares sean destruidos y en forma tripartita, empresa-gobierno y beneficiario, se otorgue a cada familia un cilindro nuevo a precio módico y accesible, para garantizar la seguridad de las familias.


